jueves, 6 de octubre de 2011

El molestoso celular


Escuchar a un coro es como una degustación de sabores donde cada partícula sonora acaricia los más caprichosos gustos del tímpano. Es disfrutar de la conjunción de las líneas melódicas en un solo cuerpo musical, una actividad placentera que estimula el orgasmo auditivo.

Desafortunadamente, no todos los que asisten a este tipo de actividades comparten esta filosofía; y como por intermediación de la Ley de Murphy, justo cuando las piezas están su clímax, el reggaeton de moda o un estridente tono que anuncia la llamada de un teléfono celular acribilla el trabajo que ha costado meses de esfuerzo constante y concentración.

He tenido la oportunidad de estar de ambos lados del escenario, como integrante de un coro y como espectadora, y puedo afirmar que no ha existido una sola ocasión en la que un teléfono no haya interrumpido un concierto, dejando entrever que lastimosamente al público guayaquileño le hace falta educación y respeto.

Resulta irritante que los escasos espacios que se destinan para este tipo de manifestaciones artísticas sean interrumpidos en un promedio de diez veces por noche por el fastidioso e impertinente ruido, pese a que los organizadores reiteran que se deben apagar antes de ingresar a la sala.

Una presentación de coros es una actividad que no solo se va a oír, sino a escuchar; por ende requiere de un clima propenso para poder apreciar cada uno de los detalles que conforman las polifonías y disfrutar, por completo, la satisfacción que produce un buen repertorio coral.

Para la próxima ocasión que acuda a un evento de este tipo, verifique con tiempo que su teléfono móvil esté apagado, o al menos, en silencio. Tenga en cuenta que si fuera usted quien estuviese en el escenario, seguramente no le gustaría que echasen a perder el resultado de meses en segundos por la distracción que ocasiona un molestoso celular.

1 comentario:

  1. totalmente de acuerdo, me a tocado contar unos 8 veces que suenan celulares en eventos de ese tipo. es una falta de respeto y de neuronas; si no lo quieres apagar por lo menos q lo pongan en silencio.

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